Acampadas

Esta última semana hemos visto como en muchas ciudades de España jóvenes (y no tan jóvenes) ha salido a las plazas protestando por la situación actual, tal vez soñando con utopía, muchos de ellos esperando que este domingo dieran un vuelco en las elecciones, y he leído un montón de tuit de personas decepcionadas una vez que hemos sabido los resultados de las elecciones. ¿Pero en serio alguien creía que en una semana de acampada se iba a notar en los resultados? Yo no, principalmente porque no ha llegado a toda la sociedad, ha salido en la tele, y sí, en tuiter era imposible seguir todo lo relacionado con las acampadas, pero la realidad es que mucha gente no sabía de qué iba el tema, que se pedía, porque protestaban y además, el no pedir el voto nulo, en blanco o un voto a un partido político concreto diversificaba las opciones, (cosa loable por otro lado y una forma de unir a un mayor número de personas). En mi opinión, este movimiento tiene que dar el salto del 2.0 al 1.0 y llegar a la mayoría de la sociedad, tiene que ser más eficiente, esta genial que cada uno podamos ir a las plazas de nuestras ciudades y pueblos y demos nuestra opinión, pero así no concretamos nada, y seamos realistas a los políticos les trae sin cuidado lo que opinemos, porque al final ellos siguen gobernando. Era lógico que el viernes y el sábado pasado no se desalojaran las acampadas, demasiado ruido, demasiada mala prensa ante unas elecciones inminentes que a ningún gobierno le conviene. Ya veremos ahora lo que pasa. He de decir, que ninguna persona que conozco cambio su voto en esta última semana, y a los resultados me remito que no ha tenido su reflejo en las urnas.

Si algo me ha encantado en este movimiento, es que por fin parecía que mi generación despertaba y se unía por encima de ideologías, porque no nos engañemos, todos pensamos de alguna manera, nadie es apolítico.

Y ahora me centro en lo que conozco, en Pamplona y concreto más todavía en el Casco Viejo de Pamplona hay un montón de asociaciones y colectivos que llevan trabajando hace muchos años intentando solucionar diferentes problemáticas o trabajando para mejorar nuestro barrio y nuestra ciudad. En concreto conozco bien la dinámica de la asociación juvenil Aldezar, ya que he participado siendo una niña en ella, y luego desde los 16 años hasta hace un par de años como voluntaria. Claro queda que al ser una asociación juvenil trabajamos con niños y jóvenes del barrio en diversas actividades y como fondo siempre en esas actividades intentando inculcar unos valores que nos parecen importantes. Si algo significativo se ha hecho (y se está haciendo) en mi barrio sobre participación ciudadana sin duda alguna es El Plan Comunitario del Casco Viejo, proyecto que gran parte del barrio acogió con cariño e ilusión en 2003. Con el asesoramiento de Marco Marchioni experto en desarrollo comunitario y participación, lo primero que hicimos fue una macro encuesta, intergeneracional, intentando llegar a todas las personas del barrio. De esa macro encuesta se pudo sacar un diagnóstico, donde se veía lo que el barrio necesitaba y quería, sobre eso pudimos empezar a trabajar, poquito a poco, muy despacito, porque las cosas no son fáciles cuando te das de bruces con la administración. Dentro del Plan Comunitario del Casco Viejo,  encontramos vecinos del barrio a título personal. El caso es, que aunque muchas de las cosas que salieron en el diagnostico hemos podido ir trabajando, muchas otras se nos escapan de las manos, como un instituto para el barrio que no tenemos o una escuela infantil publica con más plazas y bilingüe, o la biblioteca, que nos han quitado y sin intenciones de ponernos una, esas cosas se nos escapan, no están en nuestras manos.

Pero a lo que iba, que antes de estas acampadas, aquí en Pamplona (y estoy segura que en muchos otros sitios) ya había un movimiento importante ciudadano que no estaba contento con la situación, que una y otra vez se pega de bruces contra las instituciones, pero que sigue trabajando. Aquí, me hizo mucha ilusión encontrarme en la Plaza del Castillo con caras nuevas, con personas (que antes no había visto trabajando en otros proyectos) ilusionadas y dispuestas a seguir. Aunque pena me da, que lo que más se haya visto de la acampada de Pamplona sea el video del niño de 10 años que hablo, hace gracia sí, es bonito escucharle, pero estoy segura que se dijeron cosas mucho más interesantes.

Ahora, hay que seguir, y tal vez, o al menos eso creo yo, no sea el lugar las plazas, porque eso no es viable, quiero decir, ¿cuánto tiempo pueden aguantar en las plazas? Hay que organizarse, que creo que empiezan hacerlo y sobre todo concretar. En un mes, dos, seis o un años, veremos realmente en que se queda esto, si siguen funcionando y cómo. Ojalá sigan con la misma ilusión que esta semana pasada y esto no se quede en agua de borrajas, y cale en la sociedad. Tal vez, notemos algo en las elecciones generales del año que viene, aunque soy bastante incrédula. Hay mucho trabajo por hacer para que esto se note algo a largo de plazo.

Para finalizar, os dejo un par de videos sobre el Plan Comunitario del Casco Viejo, que os explican mucho mejor que yo en que consiste: