He vuelto

Ya estoy de nuevo por aquí, os dije que sería un mes de cambios y no os engañe. Más o menos todo paso como estaba planeado.

A finales de febrero volví a casa de mi madre. La decisión no fue demasiado difícil la verdad, desde septiembre la convivencia en el piso era cuando menos irritante, no voy a dar detalles, porque la verdad es una situación que todavía no alcanzo a comprender y prefiero callarme por aquí, solo diré, que al final apenas hablábamos (miento, con mi compi la txikita fue genial hasta el último momento) y cuando lo hacíamos todo resultaba falso y forzado, en fin, una pena después de 4 años acabar así en unos meses.

Por otro lado, por fin acabó una historia que a toro pasado puedo decir, que solo me hizo hacer mala leche y pasar malos ratos (tampoco voy a mentir, hubo momentos preciosos) pero cuando por fin abres los ojos y ves todo con perspectiva y te das cuenta que en esta ocasión el planeta no estaba equivocado y eras tú la que no tenía razón, te frustras un poquito por haberte comportado como una idiota. Menos mal que como siempre, ahí estaban mis amigos, los que están cerquita, aquí en Pamplona, y los que estáis ahí al otro lado de la pantalla.

Lo más curioso de todo, es que es cierto, que el tiempo lo cura todo, o si no lo cura por lo menos te enseña a vivir con ello y a aprender de los errores (bueno, o no aprender que yo soy experta en repetirlos una y otra vez) pero vamos que te puedes pegar una temporada hecha polvo porque una persona que creías muy buena amiga te da la espalda, hasta que llega el momento que te resignas y ya como que no importa tanto o jode menos. En el caso de los tíos para mí el tema es más rápido todavía, estaré dolida, triste, incrédula por la decepción una semana, no más, después omitirlo de mi vida si es necesario, unfollow directo. He de decir, que es la primera vez que hago unfollow a alguien en mi vida, que simplemente no quiero saber nada de él. Por si os pasa, la cosa es súper fácil, (siempre que no viva en tu ciudad claro), bloqueo en Facebook, unfollow y bloqueo en twitter, bloqueo y eliminar de mesenger, skype, gtalk y mail, borrar el número de teléfono del móvil y desaparece como por arte de magia de tu vida. Una verdadera maravilla. Tal vez, ahora que lo pienso, no tenía que haber sido tan drástica, pero, en el momento que lo hice estaba tan enfadada y decepcionada que me deje llevar, también es verdad, que él sabe muy bien que lo intente todo para que pudiéramos ser amigos y él fue el que rechazo cualquier posibilidad. Incluso hay quien opina que fui blanda dada la situación y que tenía que haber actuado de otra manera. Aunque la verdad, no sé ni si merece la pena darle más vueltas.

Tal vez doy la sensación de haber pasado el mes un poco triste, pero que va, he tenido mis momentos claro, más que tristeza, rabia e impotencia ante dos decepciones que no esperaba y que por lo tanto han dolido más. Lo he explicado mil veces, prefiero saber el porqué de las cosas a que actúen sin ningún sentido. Al parecer la tónica general de estos últimos meses en estas dos personas era simplemente dar por hecho que yo comprendería lo que sucedía, lo siento sigo sin comprenderlo y esa es la parte que hace que siga dando vueltas a los temas y no acabe de cerrarlos. No creo que sea una persona con la que cueste hablar, o que no intente entender lo que ocurre, acepto críticas a mis miles de defectos, no me cuesta nada pedir perdón cuando meto la pata, pero si no sé qué es lo que pasa, si no tengo ni idea del motivo que te lleva a cambiar de actitud conmigo ¿cómo pretendes que intente ponerme en tu lugar? ¿O que intente solucionar mi metedura de pata? Adivina no soy.

Así que será por esto de que llego a los 30 o porque tal vez por fin me haya dado cuenta que no todo el mundo es como se muestra al principio, pero me da igual. Si estas dos personas, han decidido sacarme de sus vidas, tendrán sus motivos y yo aunque lo he intentado no puedo hacer nada al respecto. Que sea para bien la decisión y todos estemos más felices omitiéndonos de nuestras vidas.

Un beso