Las tribulaciones de Joseba: Horra! Horra! Gure Olentzero!

 

A estas alturas, muchos de vosotros habréis abierto ya los regalos de Olentzero y espero que hayáis disfrutado de una genial cena de nochebuena y mejor comida navideña. Pero hoy además de navidad también es domingo y por eso toca acercarnos a ver cómo les va a Joseba y su familia. @kepasa29 nos dejó a la familia en plenos preparativos navideños en el cuarto capítulo de Las tribulaciones de Joseba en su blog Sobrados motivos. (Ah! laztana, yo no te complico más de lo que me complicas tú a mí, y estoy segura que a estas alturas, Olentzero te habrá traído carbón por dejarme tribulaciones tan difíciles de resolver Lengua fuera )

¿Habrá llegado Olentzero a casa? ¿Le habrá traído a la sorgintxiki su trapuko panpina? ¿Y cuál habrá sido el regalo sorpresa de Joseba? ¿Cómo estarán Ainhoa y Xabier, habrán conseguido aparcar por un tiempo sus problemas? miremos por la ventada de casa de Joseba a ver que están haciendo.

 

 

 

Capitulo V: Horra! Horra! Gure Olentzero!

Hacía más de una semana que mi amatxo me había hecho temblar otra vez llamándome para que fuera inmediatamente, sin embargo cuando llegue a la habitación estaba sacando la ropa de Olentzero y tras comprobar que me quedaba pequeña rebusco en el armario de mi hermano hasta encontrar el suyo de cuando tenía mi altura, era mi sino, siempre heredaba la ropa de Ander, pero no importaba, total para un par de veces que me iba a poner, lo que no hubo forma de encontrar fue la txapela, así que el lunes a la tarde después de clase fui con el aita a comprarla. Y sin darme cuenta paso la semana.

El día de nochebuena estábamos como siempre muy nerviosos, sobre todo Ainara, que llevaba toda la semana portándose también que parecía que me habían cambiado a mi hermana. Y es que como el Olentzero este año solo traía un regalo estaba muerta de miedo con que hiciera balance de todo el año y le trajera carbón…

-Joseba, ¿por qué el Olentzero trae carbón a los niños que se portan mal?

-Ainara, ya sabes que el Olentzero es carbonero, y claro, después de todo el año haciendo carbón, le sobra mucho… además es un mal regalo, ¿que ibas hacer tú con el carbón?

-Sabes Joseba, en la ikastola nos han contado la historia del Olentzero.

-¿Y me lo quieres contar?

-Claro

Y así Ainara nos contó a Ander y a mí la historia que tantas veces habíamos escuchado desde que éramos pequeños, en la ikastola, en casa, incluso una vez vimos una peli, pero al escucharla de la voz ilusionada de Ainara nos sonó diferente, como si volviésemos a sentir esa emoción de cuando no sabíamos que los aitas eran quienes ponían los regalos debajo del árbol cada mañana de navidad.

Hace muchos años, los gentiles vivían entre nosotros, Basajaun, Galtzagorri, Tartalo, Lamia (1) , todos… y entre ellos Olentzero. Una noche, estaban celebrando una de sus fiestas cuando vieron en el cielo una estrella gigante y muy brillante. Como no sabían que era fueron a preguntar al más anciano y sabio de los gentiles. Y este les contestó preocupado, “esa estrella que brilla en el cielo, nos anuncia el nacimiento de Jesucristo y el final de nuestra era, debemos escondernos bajo tierra…” Todos los gentiles le obedecieron y se escondieron, todos menos uno, Olentzero que fue a comprobar quien había nacido. Y así Olentzero anunció a toda Euskal Herria que Jesus había nacido. Y así Olentzero es el último gentil y para anunciarnos que nació Jesús, nos trae todos los años regalos.”

-Ainara, pues yo me sé otra historia… ¿quieres que te la cuente? –dijo mi hermano Ander. Yo le miraba con curiosidad, porque la historia que había contado Ainara era la que yo me sabía…

-¡Si cuéntala! -Gritamos Ainara y yo a la vez, y Ander comenzó su relato.

Hace muchos, muchos, pero que muchos años, cuando las lamiak, basajaun, galtzagorri, y todos esos seres vivían entre nosotros y nos ayudábamos mutuamente, una lamia encontró a un bebe que habían abandonado, y lo llamo Olentzero, al mismo tiempo que le dio tres regalos, la fuerza, el coraje y el amor.

Olentzero creció en los bosques de Euskal Herria, y se convirtió en carbonero, y en sus ratos libres hacia animalitos y juguetes con la madera que le sobraba. Así que cuando bajaba a los pueblos a vender carbón regalaba lo que había hecho a los niños y niñas, y claro ellos se ponían muy contentos. Pero un día le toco bajar con una gran tormenta y Olentzero vio como un rayo caía sobre una casa y se incendiaba, Olentzero fue corriendo ayudar y saco a los niños tapándolos con una manta, pero cuando él intento salir una viga del techo cayó sobre él y Olentzero murió.

Justo en ese momento una brillante luz se acercó a donde estaba todo el pueblo rodeando a Olentzero, era aquella lamia que le había encontrado y que susurrándole al oído le dijo: “Olentzero, has sido bueno siempre, has ayudado a todo a quien has podido, y no mereces morir, así que vivirás para siempre y repartirás regalos a todos los niños de Euskal Herria” Un galtzagorri que estaba por allí, dijo que sin duda ellos le ayudarían y desde entonces, cada noche buena, coincidiendo con el solsticio de invierno Olentzero nos trae regalos

-Jo Ander, esta historia que te sabes tú es mucho más bonita que la que yo sabía- le dije sorprendido a mi hermano mayor, ¿sería la navidad que me había devuelto a mi hermano mayor como yo lo recordaba?

La tarde del 24 de diciembre nos pusimos todos nuestros trajes de baserritarras, Ainara y la amatxo estrenaban trajes preciosos, que la abuela había estado cosiendo durante dos meses, y nosotros lucíamos los tres txapelas nuevas y nuestro pantalón azul de olentzero. Una vez listos, bajamos ilusionados a la plaza para vez pasar la cabalgata del Olentzero del barrio antes de ir a cenar a casa de los abuelos. Nos estábamos muriendo de frio, pero, era tan bonito ver pasar a las ocas, los bueyes, las ovejas, los dantzaris, las fanfarres, los zanpanzar y por fin, la carroza del Olentzero… ¡y todos los caramelos que tiraban! Ainara era experta en meterse entre los pies de la gente y cogerlos todos… Estaba seguro que no los compartiría y que después de que a la mañana siguiente llegara Olentzero, Ainara volvería a ser la niña repelente y caprichosa que me hacía la vida imposible.

-Sorgintxiki! ¡Mira Olentzero llega!

Ainara dejo de buscar caramelos y miro a la carroza que llegaba, allí estaba Olentzero, sentado, con su pantalón azul, su camisa blanca y su blusón negro, su chaleco de piel de oveja y la pipa en la boca, la bota de vino entre las manos y la cara sucia por el carbón, y esa tripa que le salía, y es que claro, Olentzero se comía todo lo que podía y más. Sin embargo, yo no podía dejar de mirar Ainara, esos ojos que le brillaban de la emoción, los mofletes rojos por el frio y una sonrisa que iluminaba toda la calle mientras gritaba al Olentzero:

-Olentzeroooo! Acuérdate de mi trapuko panpina!!!!! Olentzerooooooooooo! Olentzerooooooooooo!

Cuando la cabalgata acabó a la ama le entraron las prisas:

-Venga, venga, vamos corriendo que seguro que nos están esperando ya, todos los años igual, llegando tarde… siempre somos los últimos…

-Venga Ainhoa, que no pasa nada, que es nochebuena –intento tranquilizarla el aita pero ama ya estaba nerviosa, parecía que todo le sacaba de sus casillas últimamente, y aunque por un momento parecía que nuestra familia era la de antes, me di cuenta otra vez, que la mirada de que le echo la ama al aita era de reproche, cansancio y aburrimiento.

La cena fue genial, con todos los primos, jugando siempre lo pasábamos bien en casa de la abuela y después a dormir a casa nerviosos por los regalos que nos esperarían a la mañana siguiente.

Y sin darnos cuenta estábamos rodeando el árbol de navidad, Ainara jugando con su trapuko panpina que llamo Sorgintxiki, como todos le llamábamos a ella en casa, Ander parecía contento con el mp4 que le habían regalado los aitas, a ama le compramos un reloj con los ahorros que teníamos Ander y yo, y a aita, el último libro de su autor preferido. Los dos sonreían mientras nos miraban con ojos agradecidos. Pero el mejor de los regalos fue el mío, un gatito precioso todo negro como el carbón.

-Joseba, ¿Ya has pensado el nombre?

-Si aita, Ikatz, porque es negro como el carbón.

Ama miraba nerviosa el reloj y yo empezaba a pensar que no había sido muy buena idea habérselo regalado… mientras yo jugaba con Ikatz, miraba de reojo a mis aitas, y me daba cuenta que solo sonreían cuando nos miraban a nosotros y que ellos evitaban mirarse… algo no andaba bien entre ellos y parecía que ni Olentzero había conseguido arreglarlo.

 


(1) Gentiles. Gigantes de gran fuerza y estatura, viven en montañas, de afición tirar piedras de una montaña a otra. Eran seres pacíficos y positivos.

Tartalo. Ciclope con forma humana. Es una figura negativa, agresiva, de instintos salvajes y antropófago.

Basajaun. Un genio, el señor del bosque, no es totalmente de formas humanas, de largo pelo, con un pie parecido al de una vaca. Sus mujeres se llaman basanderes. No son seres negativos y previenen a los pastores avisándoles de tormentas y previniendo el ataque de lobos a los rebaños. Por todo eso cobraban un tributo que era un trozo de pan que recogían mientras los pastores dormían.

Lamiak. Son las hadas del folklore vasco. Son seres nocturnos de figura humana exceptuando patas en vez de pies y sexo femenino, de gran belleza, nobles y poderosos. Viven en las riveras de los ríos donde se sumergen cuando se acercan los hombres. Por la noche lavan su ropa en el rio y se peinan su larga cabellera con un peine de oro. El peine simboliza su poder, y la atracción y ambición de los humanos por el mismo provoca la ira de las lamias. Las leyendas cuentan como tras robar esos peines los humanos recibían una gran cantidad de desgracias hasta que eran devueltos. Las lamias recompensan generosamente la ayuda de los hombres.

Galtzagorri. Duende amigable y beneficioso de fuerza y velocidad sobrehumana y de tamaño minúsculo. Estos duendes siempre están deseosos de trabajar y servir a su amo cuando están al servicio de los humanos.

He cogido esta información de: http://portalvasco.com/historia/histo5.html

5 pensamientos en “Las tribulaciones de Joseba: Horra! Horra! Gure Olentzero!

  1. Kaixo Mitxoleta!
    Eguberrion!
    Ya veo que el Olentzero no se ha portado tan mal! jajajaja 8)
    Bueno aparte que me has dejado como siempre una pequeña complicación para seguir con las siguientes tribulaciones, esta entrada es una preciosidad, las historias del Olentzero siempre han sido muy bonitas.
    Mila esker!
    Muxu haundi bat!
    Eta ondo pasa!
    Y bueno… gracias por decirle a Olentzero que me traiga carbón…8)

    • Kaixo laztana!

      Eguberrionnnnn! 🙂

      Me alegro que te guste 😛 y estoy deseando leer el próximo capítulo…

      y ahora a lo importante, si el Olentzero te ha traído carbón… esto… será porque no has sido muy bueno este año 😛 jejeje! yo no tengo nada que ver! jajajaja!

      ah! y te has saltado la norma dos vecessssssssssss! y en mi blog! pero bueno! jajaja!

      Muxu handi bat laztana

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