Tampoco se puede evitar

 

IMG00214-20101110-1728Al final la historia tuvo un final triste. No importó nada. Ni las palabras, ni las intenciones, ni las locuras, ni las noches eternas llenas de promesas… nada.

Intenso y efímero como la belleza de un atardecer, una luz increíble que inunda la calle por donde paseas y la llena de alegría y calidez. Pero apenas dura unos segundos. Luego la realidad lo envuelve todo con la oscuridad intensa de la noche más cerrada. Si tienes suerte, eres capaz de ver las estrellas, y IMG00116-20100912-2040saber que, más allá de esa fría y negra noche que hoy parece llenarlo todo, hay miles de diminutas alegrías que iluminan tu calle. No sé quién fue el que dijo aquello de que “si lloras por no ver el sol, las lágrimas no te dejaran ver las estrellas” ¡Que razón tenía! Sobre todo, cuando sales a la oscuridad total cegada por esa cálida luz. Durante unos instantes es imposible verlas. Hasta que acostumbras tu vista, solo ves negro a tu alrededor, sin ser capaz de vislumbrar esos otros astros que están ahí para guiar tu camino.

IMG00108-20100912-2019Te dejaste acariciar y cegar por esa luz, sabías que no duraría ¿pero qué más daba? Te hacía sentir tan bien su presencia, que no te creías que llegaría el momento del ocaso. No podía ser, esta vez el sol no se escondería en el horizonte. Pero se escondió. ¡Claro qué lo hizo! porque es su naturaleza. El sol siempre se esconde justo donde acaba el mar. ¡Ilusa! ¡Más que ilusa! ¿Cómo creías que ibas a parar al sol? Eso es imposible…

IMG00337-20101228-1730En tu vida has visto muchos atardeceres, muchísimos, demasiados. Y te siguen encandilando, sigues mirando hipnotizada la belleza del sol al fundirse con el mar, con los montes… Eres capaz de percibir esas sombras que cada vez se alargan más y más y lo cubren todo, pero no las temes. La luz, no sería luz sin las sombras. Pero ahora que lo piensas, tal vez deberías ver más amaneceres. La luz es más fría, más clara, tal vez no encandilan como los atardeceres, pero cuando se completan todo se llena de luz.

Y sin ningún motivo recuerdas que llevas en tu nombre el lucero del alba, el amanecer, la aurora, la mañana y la luz. Ese nombre que te pusieron tus padres y que a tu abuela le costó tanto aprender,te dice que volverá la luz de la mañana, porque que el sol salga tampoco se puede evitar.

 

P.D: Está vez las fotos las he sacado yo con mi BlackBerry Guiño  son atardeceres en la Calle Mayor de Pamplona, la Playa de la Caleta en Cádiz y el Puerto de Iso volviendo de Otsagabia.

4 pensamientos en “Tampoco se puede evitar

  1. A ver, chiquilla, que te veo floja.
    Toda la placidez que tienen los atardeceres, desemboca sin remedio en el ocaso. Que no tiene por qué ser triste ni melifluo. Es simplemente la consecuencia del amanecer. Y, aunque las estrellas son muy monas, (Tagore era un moñas como todos los místicos) hay que buscar la luz. ¿Cuál? La qué a ti te satisfaga, la qué estés dispuesta a soportar, la qué no te ciegue con su brillo y te permita ver toda la gama de colores que tienen las mariposas.
    De todos modos, cómo tu bien sabes, los que saben lo que quieren, cuando se caen se levantan y siguen su camino. Estos son los que llegarán a donde quieren.
    Y para acabar: Sí se puede hacer parar al sol; en el momento que tú te lo propongas. Lo que ya no sé si es conveniente.
    Muxus.

  2. De verdad lo siento, y me siento mal por no haber podido ayudarte mas, pero sabes donde encontrarme, a un clic.

    Jabalina, recuerdas? 😉 anda sonrie

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