La recta final.

Se acaba el curso para mí, el 31 de mayo terminare las clases con mis enanos. sortzen 2010 009 Por un lado reconozco que me muero de ganas, la idea de durante unos días no tener horarios me encanta y me relaja solo de pensarlo (claro que soy una de las personas menos estresadas del mundo y demasiado tranquila según mucha gente). Por otro lado, me da pena, siempre tengo está contradicción al final de cada curso, y es que durante nueve meses, he estado con ellos un par de horas cada semana, a veces mejor que otras, es verdad, pero estoy convencida que mi trabajo, es uno de los más gratificantes que existen. Por mucha mala leche que me hagan hacer, por mucho que algunas horas las acabe esperando no volver a verlos en mi vida, la verdad es que la mayoría de las veces me lo paso pipa con ellos, con sus ocurrencias y he de reconocer que me encanta que me abracen, que me mimen o que coreen mi nombre al verme llegar a clase, incluso siento que algo hare bien, cuando sueltan la mano de sus padres y salen corriendo hacia mí cuando nos encontramos por la calle, con una sonrisa de oreja a oreja(esta situación es muy divertida cuando los padres no saben quién soy… que pasa, y flipan claro! Menos mal que tengo cara de buena persona…)

sortzen 2010 012 Como ya he contado un millón de veces, yo solamente les doy dantza e informática, no me encargo de su educación formal, propiamente dicha, pero será por mis años de voluntariado en Aldezar, donde toda actividad llevaba implícito un modelaje, un fijarse en lo que querían los críos, en que si estaban bien, si tenían problemas, escucharles… Así que para mí no son dos horitas que paso con ellos semanalmente donde tengo que enseñarles lo que toca y ya, si no que, espero que de esas horas que pasamos juntos, salgan también aprendiendo algo de compañerismo, algo sobre la amistad, sobre el respeto a sus compañeros, a sus padres, a mí… He perdido varias horas de esas, hablando con ellos, porque alguien ha llamado hijo de puta a su padre o madre, por no hacer lo que ellos querían, o porque otr@ se dedica a insultar a otr@ llamándole china o negra, eso me ha pasado, y no puedo evitarlo, paro la clase, me siento y hablamos hasta que razonan, o deciden que soy una cansa y me dan la razón como a los locos (a veces creo que es eso lo que pasa), pero lo que tengo claro es que en mis clases no tolero ningún tipo de falta de respeto y eso, aunque les cuesta entenderlo al principio, a estas alturas lo tienen muy claro. La parte divertida de mi trabajo es con las más mayorcitas, que ya andan en líos de me gusta, tal o pascual, y descubren que los chicos son tontos y se frustran, ays… qué difícil es ponerse políticamente correcta y decirles que no, que cada uno somos un mundo, que no es que los chicos en general sean tontos, que hay de todo… (Por qué hay de todo no?? Seguro no?? No les estoy mintiendo no??) Si hay algo que tengo claro, es que no miento a los críos, vale, hay cosas que todavía no entienden, con lo que es complicado explicárselo, pero no son tontos, y los niños imitan lo que ven, así que si tú mientes, ellos mienten, así de sencillo. Ellos saben que aunque no les guste les diré lo que pienso, y eso, aunque ha hecho rabiar a más de uno, les gusta.

He de decir que tengo especial predilección por los más bichos y trastos, por esos que desesperan a sussortzen 2010 011 padres y profesores, y curiosamente en mis clases se portan la mar de bien! Jejeje! A veces solo hay que intentar no pensar en las referencias que tienes de ellos, tratarles como al resto y suele funcionar, a veces, repito.

Hoy he tenido una de las últimas actuaciones del curso, con un sol que calentaba horrores sobre nosotros, se lo han pasado genial, se han portado mejor y han bailado de maravilla. Tengo que estudiar esto último sobre todo, porque extrañamente un baile que no había forma de que saliera bien en clase, hoy lo han hecho perfecto, no puedo poner ni un pero, tal vez me escuchen cuando les explico, aunque yo crea que no…

Un beso…

3 pensamientos en “La recta final.

  1. Yo no trabajo con crios, pero mis hijos pronto acabarán el curso y me da cierta pena, en parte porque se hacen mayores muy deprisa, en parte porque el verano llega pronto, en definitiva, ¡qué rapido pasa el tiempo!.
    Un beso.

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